Los bosques de San Vicente – El Diario Montañés

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Todo cambia. Es una máxima casi indiscutible. Una población como San Vicente de la Barquera, en muchos de sus aspectos, no puede ser una excepción. Así hay que considerar las masas de árboles en San Vicente. Llamarlos bosques puede ser excesivo. Licencia poética, si se quiere.

El tren II – El Diario Montañés

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La utilidad y actualidad de los medios de trasporte las decidimos los usuarios, con gran influencia de las administraciones, la tecnología, la economía y las modas. Y el tren, aquí, ha caído en desuso, vete tú a saber por cuál de esas razones como más importante.

El tren I – El Diario Montañés

El tren I

Este no es lugar para hablar de necrológicas. Para eso hay otra sección. Sin embargo, el tren, entendido como medio de transporte (así será para todo lo que sigue), no como vehículo, no ha muerto, pero casi. Dicho sea para San Vicente, claro.

La cueva del Cúlebre – El Diario Montañés

La cueva del Cúlebre

Habían dejado las bicis donde la grava acababa, y el camino recién arreglado se convertía en una trocha con rodadas marcadas en el verde. Podían haberlas dejado más arriba, justo tras pasar la cancela con alambre de espino, pero Inma dijo que aún podían ir en bici un rato más, y así irían más rápido.

La Torre en medio – El Diario Montañés

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La estupidez humana no debería sorprender a todos aquellos con espíritu mínimamente crítico. Algo así dijo, para ayudar a evitar sus malas consecuencias, un italiano de nombre muy dado a la rima —Cipolla— en su maravilloso opúsculo “Las leyes fundamentales de la estupidez humana”.

Las Canastas – El Diario Montañés

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Si hay un Rincón en San Vicente que tenga el dudoso honor de serlo de quien suscribe, es este. En realidad hay otro, pero ese está mucho mejor atendido. Puede aguardar su turno.

El árbol del muro – El Diario Montañés

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La Barra de San Vicente es, no cabe duda, uno de los lugares que más se pueden disfrutar. Solamente eso, en un lugar tan agraciado como este en cuanto a la belleza de sus parajes, ya significa mucho.