Introducción a El Libro Lacre
Cuando me propuse poner negro sobre blanco la historia de Córnel y compañía, tuve muy claro que iba a hacerlo como un homenaje a los libros de fantasía que tantas lecturas me regalaron cuando era más joven y que, de tanto en tanto, aún lo siguen haciendo.
Sin conocer nada de análisis de mercado ni nada parecido, hace años que tengo la impresión de que este género tuvo un auge hace años, gracias al fenómeno de sagas como Juego de Tronos, El nombre del viento, Nacidos de la bruma o El Señor del Tiempo (por citar solo algunos) y, sobre todo, a la adaptación cinematográfica o televisiva de que disfrutaron, con el (enorme, como todo lo que representa) protagonismo de…
Novela negra: Nordeste amargo
Tras un tiempo dedicado a ver lo que había por otros mundos ―tal vez algo cansado de lo que mostraba este― decidí contar una de las historias que deambulaban por mi cabeza ambientadas a nuestro alrededor, en este universo que pisamos, odiamos y amamos.
Así, como un homenaje a mi Cantabria natal ―donde está ambientada gran parte de la historia, en mi querida San Vicente de la Barquera que me vio crecer y hacer las primeras trastadas, en Santander, la capital, y en otro pueblecito maravilloso que no desvelaré… aunque hay más localizaciones― y a una de mis pasiones, la gastronomía, surgió esta historia.
Diría que es una novela negra con todos los componentes del género, con emoción a cada página, con personajes de todo pelaje ―pintorescos unos, oscuros otros, delirantes aquellos, inverosímiles estos y hasta arquetípicos los de más allá― y una trama que se va complicando hasta llegar a su final, que se resuelve de un modo que estoy seguro que casi nadie podría llegar a esperar.
Así, con toda su sangre, su entrega, su suspense y su ambientación tan detallada como mis visitas y mi imaginación permitieron, os presento este «Nordeste amargo», mi primera incursión en el mundo de la novela negra en forma de libro, heredera de alguna de mis narraciones cortas primeras.
Otras historias: El lector del cielo
Hace un tiempo leí acerca de un concurso de narrativa fantástica cuya entrega de premios se celebraría en un precioso pueblo de Teruel, Valderrobres. Como esos días andaba algo falto de ganas, decidí despejarme con una nueva historia. En un par de semanas salió lo que luego sería «El lector del cielo», otra novela de fantasía que no tiene nada que ver con «El Libro Lacre», ni en la forma, ni en el fondo, ni en el tono, ni en nada.
Se trata de la historia de un tipo que cualquiera pensaría vulgar hasta en su nombre, que trabaja de hombre del tiempo en una televisión de segunda, pero que es un apasionado del objeto de su trabajo. No de su trabajo, sino de lo que trata: la meteorología. En busca de una de las manifestaciones más poderosas de ese mundo, una tormenta, acaba en un mundo desconocido, con un compañero que no le cae bien, metido hasta las trancas en una contienda que no entiende.
Lo que le sucede, sus reflexiones, la evolución de ese mundo, cómo cambian sus opiniones (Manuel siempre tiene algo que decir acerca de todo), son el decorado de su fascinante historia, en algún momento trágica, en otros muchos caricaturesca.
Tras de que los organizadores del concurso (no gané, pero llegué a finalista) me llamaran para ofrecerme la publicación del texto y el consabido proceso de edición, hace poco ha salido a la luz y aquí os lo ofrezco, para vuestro disfrute.
Epílogo en sangre
Mundo que sufre, mundo feo
El lector del cielo
Sin tierra ni patria
Todos los días muere alguien (edición revisada)
Nordeste amargo
Lo que los expertos dicen...
Documentos, personajes y mapas
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Portada de «Nordeste amargo»
¡Por fin tengo algo que contaros de mi siguiente criatura! Aquí tenéis la portada.

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