Léster Ferrison

Léster Ferrison es el perfecto compañero, siempre obediente, dispuesto a colaborar con una causa superior a sí mismo… ¿o no?
Lester

Léster es el hermano menor del duque Will Ferrison. Primer Protector del Ducado Ferrison, Notable de Furtivelia, Capitán de los Caballeros Dorados, tiene tantos títulos como capacidades. Fue criado con su hermano en un ambiente confortable pero exigente, con una notable diferencia entre los dos: mientras Will fue criado para ser duque, aquel que iba a guiar al ducado, Léster fue educado para ayudarle en tal tarea.

¿Hizo eso que no albergara ambiciones de mando? Eso parece. Cada capítulo en el que Léster despliega su enorme magnetismo, nos dice que para él lo primero es el ducado y, dado que quien manda en Furtivelia es su hermano, él lo es también. No alberga inquinas contra él. No duda de la justicia de sus órdenes. Si algo que no comparte le es encargado, lo acometerá con tanta diligencia como tienen, que es mucha, pese a sus reticencias. Intentará convencerlo, quizás, pero nunca se rebelará.

Esto lo convierte en el óptimo segundo al mando, y como tal ejerce en El Libro Lacre. Además, es hábil con las armas (no cualquiera llega a ser capitán del mejor cuerpo de lucha de toda Furtivelia), inteligente y tiene presencia y habla fluida. Él estuvo presente en el infausto consejo en El Risco en el que, por el desgraciado accidente de Felidora, se inició la contienda. Y supo salvar los muebles, salir de allí con vida y dignidad, para relatar a su hermano lo sucedido y que él pudiese tomar la decisión que le correspondía. Compleja tarea, que Léster llevó a cabo como nadie.

Más sobre Léster Ferrison:

Sabe mostrarse cercano y afable con las personas, incluso con las de más baja estofa, para conseguir de ellos que se plieguen a sus intereses: es manipulador, pero sin que se note. Lo que le convierte alguien de la clase más peligrosa de esta ralea. Y, en cambio, puede también mostrarse como el más notable, altivo y encopetado noble, siempre elegantemente vestido, siempre de la mano de la fortuna.

Cuando otros caen, Léster parece protegido por esos dioses que no existen. Cuando otros dudan, él sabe lo que hacer, guiado por el amor hacia su hermano y su tierra. Cuando otros flaquean, Léster continúa adelante, pese a lo negro que pueda presentarse el panorama. Cuando otros mienten y engañan según sus fines, Léster exhibe una sinceridad poco frecuente en las novelas. Al final siempre se sobrepone a las dificultades, a las batallas, a las luchas de las que nunca huye pues, por si tuviera pocas virtudes, es además valiente como un león.

Hay un capítulo en Sin tierra ni patria, en el que especialmente se notan esas cualidades: Léster llega cansado a una ciudad, en la que había estado cuando niño y, en un momento, se informa de todo y convence al mandatario local (un afable pescador con el que había compartido anzuelos tiempo atrás) para que se una a su causa. ¡Incluso consigue que le preparen una deliciosa cena!

Pero voy a parar, que parezco José Luis Moreno presentando a uno de sus artistas. Como todos, Léster tiene su lado oscuro, que se hará más evidente a medida que discurre la historia. Si te apetece comprobarlo, ya sabes…

Hubo varios actores que me venían a la cabeza cuando pensaba cómo iba a ser la apariencia de Léster. Pero al final, como siempre, el Léster que corre por Homeria resultó una mezcla de todos ellos (de los personajes que interpretaban, más bien), o de ninguno. Aquí lo veis. Os presento, una vez más de la mano genial de Ángel, al fiel y noble compañero de fatigas del duque Ferrison, al faro de todo el ducado en su ausencia, vigía de su familia y guardián de sus intereses: su hermano Léster.

Felices lecturas.

Eduardo Noriega

Eduardo Noriega

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad